domingo, 11 de octubre de 2009

La danza de las personalidades.

El evento es siempre un libro en blanco, con la posibilidad de escribirse en una noche, con aventuras azarosas e infinitas, con múltiples combinaciones de personajes.

En los personajes está la variedad y lo recordable, el resto es el marco, la escena donde ocurre la danza de las interacciones.

Una eventura como esta te hace codearte con gente inusual en tu circuito, de repente te encontrás charlando con César Tarreti, el director del Centro cultural número uno de Ciudad Bigotito, un personaje alto, de tes pálida y con notable acento venezolano que se desahoga contando las desventuras de su par de hijas siamesas a la hora de ser obligadas a dedicarse al arte.

Más abajo en el escalafón social se nos anexa “Lamas, el Municipal”, un ex joven ahora pelilargo que brega con las desventuras de sus múltiples matrimonios fallidos y hace un excesivo uso de la palabra “cojer”.

Lamas es solo uno de los muchos personajes que visten musculosa en el evento, una actitud totalmente descontextualizada y muy poco municipal.

Otro personaje anecdótico es alguien a quien llamaremos ” el gallego”, o “el gallego calavera”, un tipo alto y pelado muy parecido a skeletor.

Una de las cosas a las que presto inevitablemente mucha atención es al aroma, o al olor, de las personas que conozco. El gallego calavera tiene un evidente problema en su placard, ya que sus ropas huelen a humedad, estrecho su mano, él es muy gay pero la mano la da fuerte, como el mejor de los camioneros.

El eventero sonrie y sujeta su mano con más firmeza todavía.

Hay personajes que tienen mucha suerte de que las mujeres no den la mano para saludar, ya que denotan muy poca convicción al estrechar una mano fláccida y fofa.

De boca de otro personaje: “El Organiza” me entero que “Lamas” da la mano muy flojamente, cosa que aparentemente le transmitió el mismo “Gallego Calavera” en un avanzado momento de la noche en el que se muestra altamente picado… picado por un par de bichos que andaban por ahí: el “cabernet” y el “abefasorro”.

Me quedo pensando que al gallego le debo haber caído mucho mejor que Lamas tan solo por el hecho de estrecharle la mano como “macho”.

Pequeños y sutiles detalles subcomunican mucho, las acciones superan a los dichos.

2 comentarios: